Bilbao aprueba sus presupuestos, con una cuantía de 585,5 millones, para afrontar 2021 «en la mejor de las posiciones»

El Ayuntamiento de Bilbao ha aprobado este jueves de manera definitiva sus presupuestos para 2021 con una cuantía de 585,5 millones de euros, 9,2 millones más que este año y la mayor de su historia, lo que permitirá afrontar el nuevo año "en la mejor de posiciones, con un presupuesto en vigor" desde el 1 de enero, según ha destacado el alcalde, Juan María Aburto. Las cuentas han salido adelante únicamente apoyadas por los dos grupos que integran el Gobierno local, PNV y PSE-EE, mientras que las tres formaciones de la oposición han votado en contra.

Tras la aprobación de manera inicial de las cuentas el pasado 1 de diciembre -con el rechazo de las enmiendas a la totalidad y la incorporación de 24 enmiendas parciales por valor de 932.000 euros-, el pleno ha sometido a votación este jueves, en sesión extraordinaria, las reclamaciones presentadas por la Asociación de Vecinos de Basurto y la federación de asociaciones vecinales de Bilbao Hiritarrok, que han sido desestimadas al votar en contra PNV y PSE y a favor EH Billdu, Elkarrekin Podemos y PP, así como las presentadas por el sindicato LAB, también desestimadas con el rechazo de los dos grupos del Gobierno y PP y el apoyo de EH Bildu y Elkarrekin.

Posteriormente, se ha votado la aprobación definitiva de los presupuestos, con el voto contrario de los tres grupos de la oposición y el apoyo de los partidos integrantes del Gobierno local. De este modo, según ha destacado el alcalde, Juan María Aburto, Bilbao tendrá «desde mañana, 1 de enero, presupuestos y eso es una gran fortaleza que va a permitir atender a las necesidades de bilbaínos y bilbaínas».

«Seguro que tenemos diferencias, pero que nadie dude de que estamos en la mejor de las posiciones en Bilbao, que es con un presupuesto en vigor para atender a las necesidades de Bilbao, para enfrentar la situación de la pandemia y para salir lo antes que podamos, todos juntos, de esta situación. Creo que es una buena noticia, que hoy comienza la sección de buenas noticias», ha remarcado

Desde los grupos de la oposición, han censurado al Gobierno local que no haya aceptado ninguna de las reclamaciones presentadas. La concejal de Hacienda, Marta Ajuria, les ha precisado que este último tramite presupuestario está dirigido a reclamaciones en supuestos «tasados» en la normativa foral y ninguna de las presentadas «tiene encaje en ellos». «Estamos hablando de cumplimiento de la legalidad», ha insistido.

En esta línea, ha indicado que el presupuesto ya incluye las propuestas promovidas por vecinos y asociaciones a través de los presupuestos participativos.

Sin embargo, la portavoz de EH Bildu, Jone Goirizelaia, ha lamentado que el Gobierno «termina un año más, como ya es tradición, rechazando todas y cada una de las alegaciones o propuestas ciudadanas que asociaciones vecinales y sindicatos presentan» a los presupuestos y ha defendido que se debe intentar garantizar la participación de todos los ciudadanos «con voluntad política».

De este modo, la edil ha criticado que peticiones «realistas y razonables» sean «despachadas» mediante informes jurídicos «restrictivos», en vez de interpretar la ley «a favor de los ciudadanos». Asimismo, ha advertido al Ejecutivo local de que, si dicen que «escuchan la voz de los barrios, la escuchan con orejeras» porque, si no, no se entiende que se presenten «tantas» alegaciones.

Por su parte, la concejal de Elkarrekin Ana Viñals ha reclamado que Bilbao necesita «unos presupuestos expansivos» para dar una respuesta «proporcional» a las necesidades que ha provocado la pandemia y atender a las «urgencias» en los barrios. En este sentido, ha destacado que Hiritarrok ha presentado «un total de 34 propuestas concretas, cuantificadas en casi 11 millones, que están lanzando un mensaje claro: es el momento de invertir mucho más».

Por contra, ha denunciado, el Gobierno local ha optado por diseñar unas cuentas «demasiado inmovilistas» en el actual contexto de pandemia y crisis, con un aumento «tan exiguo» de gasto, y «ha excluido al que debería ser el plan de rescate para hacer frente a la pandemia». «No entendemos que se externalice el debate del plan específico para abordar la actual crisis, sacándolo del proyecto de presupuestos», ha dicho.

Por su parte, la portavoz del PP, Raquel González, ha advertido de que los presupuestos bilbaínos son «nada realistas» y, pese al momento «totalmente excepcional», son «una continuidad» de los anteriores y cometen «los mismos errores de antaño». En este sentido, ha alertado de que se «olvida» de los barrios, mayores, seguridad y empleo.

También ha insistido en que, si las propuestas para los barrios que tienen los vecinos estuvieran ya incluidas en los presupuestos, «no tendríamos aquí las alegaciones» que se han presentado. Asimismo, ha exigido al Gobierno que, una vez aprobadas las cuentas, se ejecute «todo lo presupuestado» para los barrios.

En la respuesta a los grupos, Marta Ajuria ha asegurado que las cuentas del Ayuntamiento «son realistas» con la situación que se vive y están diseñadas para afrontar los «retos y proyectos que ya existían» en la ciudad antes la pandemia y, además, «tirar adelante con los nuevos» que han surgido. Asimismo, ha reiterado el «compromiso» del Ayuntamiento con los barrios como «verdaderos protagonistas».

El alcalde, por su parte, ha indicado que «son 11 millones lo que piden las asociaciones sobre un presupuesto de 585, no llega al 2%, y ha lamentado que se dice que «eso es manifiestamente insuficiente» y, sin embargo, «si el presupuesto sube 9 millones se dice que es muy continuista». «Será manifiestamente incrementado», ha apuntado Aburto, que ha cuestionado si estos debates «cada uno, en los lugares donde gobierna, los lleva a efecto».

En su opinión, «si en el 98% del presupuesto estamos de acuerdo, existen bases sólidas para seguir trabajando juntos por mejorar, entendiendo, además, que esos 11 millones que proponen las asociaciones seguro que muchos de ellos en los próximos años van a ser ejecutados».

EL PRESUPUESTO

Según ha destacado el Ayuntamiento, el presupuesto de 2021 recoge como objetivos prioritarios hacer frente a los efectos del virus, actuando en los sectores económicos más afectados y en las personas más vulnerables; proteger la salud y la economía, «teniendo siempre a las personas y su bienestar, los servicios públicos y el empleo en el centro de las políticas municipales»; y seguir impulsando los barrios y otros proyectos estratégicos para la ciudad.

El nuevo presupuesto incrementa las actuaciones en los barrios, hasta los 39,5 millones (1,8 millones más que este año), así como una inversión pública municipal de 84,1 millones (1,4 millones más) para abordar cerca de 40 proyectos de ciudad y otras 11 propuestas aportadas por la ciudadanía.

Los servicios públicos básicos supondrán 266 millones (5 millones más) y se trabajará en un nuevo Plan #BilbaoAurrera2021. Un año más, Bilbao se ha vuelto a «priorizar la deuda cero», con unas cuentas «saneadas» en las que no se contempla ninguna operación de crédito externo para afrontar el plan de gastos e inversiones municipales.

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