Cómo cuidar la piel joven en 10 pasos

AZKEN BERRIAK

Para conseguir una piel radiante solo hace falta constancia, productos buenos y herramientas que permitan cuidarla al máximo.

Aunque siempre se toma en cuenta el cuidado de la piel a partir de cierta edad, lo cierto es que la piel joven también necesita cuidados, siguiendo una rutina de limpieza que la mantenga sana.

«Todo se basa en tres gestos: limpiar, exfoliar e hidratar. A esto, es necesario sumar una alimentación saludable. Eso sí, hay que poner el foco en los productos que se usan» explican desde Beautyka.

Los 10 pasos clave para una piel joven sana

Gracias a la experiencia de una marca fresca como Beautyka, creada en 2018 por Schmuckstück por tres hermanas en Málaga, la inspiración tiene mucho que ver con la forma de vida de la Costa del Sol, donde la belleza es auto expresión, lejos de los cánones de la perfección de redes.

«Se trata de potenciar la belleza de cada uno, fomentando la autoestima y, lo más importante, la salud de la piel» explican.

  1. Recoger el cabello de forma correcta con una diadema para evitar que los productos acaben engrasando el pelo.
  2. Comenzar limpiando la piel con discos de algodón reutilizables. Es importante apostar por materiales y productos ecofriendly.
  3. Elegir un buen producto limpiador para las características propias de la piel. Para el día a día los formulados como espuma suelen ser un acierto.
  4. Exfoliar suavemente la piel con una almohadilla de silicona o una esponja de aloe vera para quitar las células muertas y dejar la piel lista para la hidratación.
  5. Secar la piel con una toalla reutilizable de calidad.
  6. Aplicar una mascarilla, en el caso de pieles jóvenes, de limón o rosas durante 15 minutos. Esto bastará con hacerlo en la rutina una o dos veces por semana para una hidratación más profunda.
  7. Aplicar un masaje al rostro para descongestionarlo y permitir que todo el producto penetre. Los rodillos de piedra de jade son perfectos para tonificar a fondo la piel y relajarla para que luzca perfecto.
  8. Lavar nuevamente la cara y secarla para quitar los restos que puedan quedar y prepararla para la hidratación.
  9. Calmar las rojeces con un rodillo de frío.
  10. Finalmente, aplicar la hidratante o sérum elegido dependiendo del tipo de piel. En este paso, al contrario a lo que se piensa, se recomienda el uso de las esponjas de maquillaje para la aplicación de los productos. La parte de silicona ayuda a no desperdiciar producto.

«Nuestras esponjas contienen productos 100% naturales (polvo de te verde y té negro y de coco) están hecho de materias primas vegetales orgánicos no se añaden otros pigmentos y son respetuoso con el medio ambiente. Marcan una diferencia abismal desde el primer uso» explican.