Desarticulada una de las organizaciones de narcos «más activa» del Estado con ramificaciones en Ibarra y Ordizia

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La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado a una de las organizaciones de narcotraficantes "más activas" del norte del Estado con ramificaciones en las localidades guipuzcoanas de Ibarra y Ordizia, y ha detenido a ocho personas, entre ellas su cabecilla, un "histórico delincuente". Se han intervenido 20 kilos de 'speed', cinco de MDMA, 300 kilos de hachís, 57 de cocaína, 50 de marihuana, dos de anfetamina y medio kilo de ketamina.

Según ha informado la delegación del Gobierno en el País Vasco, al frente de esta organización estaba, presuntamente, un histórico narco burgalés que «mantenía estrechos contactos con el clan de los ‘Charlines’, encargándose de la distribución de la cocaína de los gallegos en Castilla y León, Madrid, la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra, además de distribuir marihuana, hachís y drogas sintéticas».

Los arrestados controlaban en Madrid uno de los mayores puntos de distribución de cocaína a nivel estatal. En el marco de esta operación, denominada ‘Chaplin’, han sido detenidas ocho personas en Burgos, Navarra, Madrid y Valencia.

Además se han intervenido 20 kilos de ‘speed’, cinco de MDMA,300 kilos de hachís, 57 de cocaína, 50 de marihuana, dos de anfetamina y medio kilo de ketamina.

El presunto cabecilla de la organización desarticulada cuenta con «un abultado historial delictivo». Al parecer, tras varias detenciones regresó a Burgos con el objetivo de reconstruir su organización, para lo que pactó una alianza con el clan de los ‘Charlines’ que le permitiría distribuir en exclusiva su mercancía en Burgos.

El responsable de la organización aún mantenía contactos con los principales narcotraficantes de la ciudad, así como en Navarra y Euskadi, donde contaba con un socio navarro con capacidad para «colocar una gran cantidad de estupefaciente en el mercado» que estaba siendo investigado por la Guardia Civil.

La investigación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil ha concluido que el pasado año se fue reconstruyendo la operativa criminal de la organización ahora desarticulada, que consistía en mover la cocaína y otras drogas recibidas desde diferentes organizaciones criminales -además de los narcos gallegos también de organizaciones afincadas en el Levante y la Costa del Sol-, a un garaje situado en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, que servía como punto de abastecimiento central.

Desde allí, una parte importante de la mercancía era transportada a una nave industrial de la ciudad de Burgos y a dos garajes situados en las localidades guipuzcoanas de Ibarra y Ordizia, reconvertidos en laboratorios, donde la droga era almacenada, cortada y preparada para su distribución al por menor.

El resto se vendía a otras organizaciones menores que darían salida al estupefaciente en otras zonas de la geografía española. La organización contaba para ello de una gran flota de 20 vehículos, mayoritariamente de alta gama, varios de ellos con compartimentos estancos para ocultar dinero o mercancía, así como de avanzados equipos de transmisiones e inhibidores de frecuencia.

Estos compartimientos instalados en los vehículos contaban con mecanismos electrónicos de apertura hidráulica que los hacía indetectables en los controles rutinarios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Uno de estos vehículos contaba con tres compartimentos estancos ocultos -con capacidad para transportar aproximadamente cien kilogramos de estupefaciente- cuya apertura electrónica se activaba mediante un lector de huellas.

A principios del mes pasado los investigadores supieron que el responsable de origen navarro y otro de los miembros de la organización iba a desplazarse a Madrid para aprovisionarse de hachís, lo que desencadenó la primera fase de explotación de la operación. El dispositivo desplegado, en el que participaron más de una treintena de agentes, logró interceptar los vehículos que transportaban la droga.

Posteriormente se practicaron varios registros en los domicilios y laboratorios que tenían en Burgos, Navarra y País Vasco, en un operativo en el que también fue arrestado el principal responsable de la organización. Esta fase concluyó con la intervención de 20 kilos de ‘speed, cinco de MDMA, 300 de hachís, dos de cocaína y 50 de marihuana, además de una pistola con munición, los 20 vehículos de alta gama y 19.600 euros en efectivo.

En cuanto a la rama madrileña de la organización, a finales del mes de junio se interceptaron dos vehículos en la localidad valenciana de Paterna procedentes de la capital y se detuvo a uno de los ocupantes. En uno de los turismos se localizaron quince paquetes de cocaína de un kilo de peso cada uno. Otros tres miembros de la rama valencia resultaron igualmente detenidos.

Finalmente se registró en Madrid el garaje de la organización, así como otro domicilio situado en la localidad de San Sebastián de los Reyes que servía de almacén a los narcotraficantes. En este último se detuvo a un tercer miembro de la rama madrileña de la organización a quien se incautaron varios kilos de drogas sintéticas así como dinero en efectivo, básculas de precisión y material de laboratorio para adulterar estupefacientes.