Detenida en Bélgica la ex miembro de ETA Natividad Jáuregui

La ex miembro de ETA Natividad Jáuregui, reclamada por las autoridades españolas por el asesinato del teniente coronel Ramón Romeo en Bilbao en 1981, ha sido detenida en las últimas horas en Gante (Bélgica), según ha informado Sortu, formación integrada en EH Bildu.

El Tribunal de Casación belga confirmó el pasado martes la sentencia que ordena la entrega a las autoridades españolas de Natividad Jáuregui. Las autoridades judiciales belgas cuentan con «un plazo de 10 días» para ejecutar la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) y coordinar con las autoridades españolas la entrega de Jáuregui.

Fugada hace casi 40 años, entre 1984 y 1988 Jáuregui se escondió en Francia, antes de recalar en México con su pareja, José Antonio Borde. En 2003 Borde fue detenido y extraditado a España, y ella, que se libró por un error, cambió de continente y se instaló en Bélgica, informa Pablo R. Suanzes. Desde hace años vive en Gante, trabajando como cocinera y con una empresa de cátering.

En 2013, Jáuregui, conocida como Pepona, fue arrestada y pasó a disposición judicial. Las autoridades locales aceptaron en primera instancia la entrega, pero ante el recurso de sus letrados se paró, pues, según los magistrados, existían razones para sostener que «la ejecución de la orden europea podría vulnerar los derechos fundamentales» de la reclamada. Con toda una batería de referencias a torturas, la guerra y el bombardeo de Guernica.

Desde 2013 España ha intentado sin éxito que las autoridades belgas cambiaran de opinión. Una tarea ingrata, desagradable, violenta en ocasiones, y centralizada desde la embajada española en Bruselas. Por momentos, la cuestión de ‘Pepona’ se convirtió en la principal preocupación de la anterior embajadora, Cecilia Yuste, y de la actual, Beatriz Larrotcha. Y de eurodiputadas como Maite Pagazaurtundua.

En 2016. Jáuregui fue detenida de nuevo y puesta en libertad enseguida. Un «escándalo» según la Audiencia Nacional, embajadores, juristas y expertos. Uno de los poquísimos casos en los que un país rompió el principio de confianza recíproca en el espacio de Justicia de la UE, alegando reservas sobre el respeto de los derechos humanos, la seguridad de las prisiones o la integridad física de un detenido, por no hablar de la posibilidad de que quizás no tuviera derecho a un abogado. Algo muy llamativo y más en un caso de sangre.

Jáuregui era la última etarra localizada y cuya entrega no se materializaba. En 2019, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo condenó de hecho a Bélgica a indemnizar a los hijos del teniente coronel por falta de cooperación en la investigación que se siguió en España contra la miembro de ETA, tras quedar probado que los tribunales del país no cumplieron con su «obligación de cooperar».

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