El sindicato Erne confirma que 4 bandas juveniles violentas y organizadas actúan en Bizkaia

BIZKAIA

El secretario general de Erne, Roberto Seijó, ha asegurado este lunes que la Ertzaintza tienen constancia de la existencia de al menos cuatro bandas violentas y organizadas que actúan en Bizkaia, y decenas de grupos delictivos juveniles más en todo Euskadi.

En una entrevista en Radio Eskadi, Seijó ha vuelto a reclamar una unidad específica dentro de la policía vasca que luche contra esas bandas de menores, como también lo han solicitado la Fiscalía y al judicatura vasca, ha recordado.

Según sus datos, ya en 2019 había 4 bandas juveniles «importantes», organizadas y violentas, pero hay más de 24 grupos «de pandilleros que cometen actos delictivos» en Bizkaia, 4 en Gipuzkoa y una en Araba, por lo que posiblemente a día de hoy haya más.

Esa situación requiere, a su entender, de «un buen control dentro de la Ertzaintza y una buena coordinación con las policías locales» para hacerle frente «y para evitar, en la medida de lo posible, lo que ha ocurrido en Amorebieta», ha señalado en referencia a la paliza que un grupo de pandilleros propinó a un joven que permanece hospitalizado en estado grave.

Una de esas cuatro bandas de Bizkaia que conocía la Ertzaintza era la de los Hermanos Koala, a la que pertenecen los arrestados por cometer supuestamente esa agresión, ha indicado. Hasta el momento se han realizado 10 arrestos por ese ataque.

Según Seijo, «existe un déficit organizativo para que exista un mejor control» de esos grupos» y por ello es necesaria esa unidad específica», pero el departamento de Seguridad lleva años «intentado minimizar el problema, que existe y existirá si no se toman actuaciones sobre ello».

También ha reprochado «la pose» del departamento de Seguridad respecto a la lucha contra los botellones y de aplicación de las medidas anticovid en esas aglomeraciones de jóvenes.

«Cada fin de semana puede haber más de 400 botellones y estamos 150 patrullas», por lo que «es imposible» controlarlos y además suponen un riesgo para la integridad física de los agentes que deben acudir a disolverlos, ha afirmado.

Seijó ha insistido en la dificultad de actuar ante esos botellones, muchos de ellos en espacios abiertos como montes y playas, con dispositivos formados «por un pequeño número de ertzainas» y ha abogado por acometer actuaciones preventivas como acordonar esas zonas para evitar las aglomeraciones.