La Estrategia de Empleo 2030 incluye bajar la tasa de paro del 10%

EUSKADI

La Estrategia Vasca de Empleo 2030, aprobada este martes en consejo de Gobierno, prevé situar la tasa de paro por debajo del 10% en 2024 e incluye el derecho subjetivo a las políticas activas. El documento estima para 2030 unas oportunidades netas de empleo de casi 610.000 y una demanda de empleo que superaría el millón de puestos de trabajo.

La vicelehendakari y consejera de Trabajo y Empleo, Idoia Mendía, ha comparecido en la rueda de prensa posterior al consejo de Gobierno para dar a conocer esta inicitiva, que, según ha destacado, es «una propuesta de pacto por el empleo de calidad, inclusivo e igualitario, abierta a todos los agentes sociales y políticos».

La estrategia parte del principio de lograr un mercado de trabajo que contribuya «al desarrollo social y económico, sostenible e igualitario» de Euskadi y que se caracterice por «ofrecer oportunidades de empleo de calidad en equidad, por la inclusión social y el desarrollo humano».

Los principales objetivos de esta estrategia son profundizar en el empleo de calidad como «instrumento fundamental de inclusión social y de desarrollo humano», así como contribuir al desarrollo social y económico de Euskadi a través de un «empleo resiliente» para adaptarse a los cambios.

También se contempla el derecho subjetivo a las políticas activas de empleo, lo que se traduce en «iniciativas de mejora del servicio público de empleo para hacerlo efectivo», de manera que ofrezca «respuestas rápidas para minimizar la pérdida de empleo y acelerar su recuperación ante crisis o transformaciones sistémicas o sectoriales». Junto a ello, un cuarto objetivo es garantizar una «igualdad efectiva» de oportunidades en relación al empleo.

En el documento se realiza un ejercicio de prospectiva hasta 2030, y se apunta que en Euskadi habrá «importantes» oportunidades netas de empleo, casi 610.000, mientras que, según las previsiones recogidas en la estrategia, la demanda de empleo en 2030 superaría el millón de empleos, de manera que se prevé un «cierto desajuste cuantitativo y cualitativo» entre oferta y demanda.