Un centro de día de Gipuzkoa se niega a vacunar a sus usuarios: «Es un producto que aún está en fase experimental»

EUSKADI

Un centro de día de Oiartzun, Aiton-Etxe, ha remitido una circular en la que advierte de que ha decidido «no administrar el medicamento a nuestros usuarios».

Un centro de día de Oiartzun, Aiton-Etxe, ha remitido una circular en la que advierte de que ha decidido «no administrar el medicamento a nuestros usuarios». La misiva, explica que el principal motivo es que la vacuna (a la que no denomina como tal) «es un producto que aún está en fase experimental» y que «se continúa experimentando con la población, tal y como especifica el propio documento que Pfizer-Biontech manda a la FDA», la agencia de control de EE UU. La Diputación de Gipuzkoa, por su parte, ha garantizado que los mayores de este equipamiento que lo deseen serán inmunizados, pese a la negativa de la dirección.

La carta remitida a los familares añade otra serie de razones para poner en duda la fiabilidad, como que «cualquier vacuna debe ser investigada entre 4 y 10 años, pero no unos pocos meses como es el caso»; que «no es una vacuna producida a partir de virus atenuados, sino que se usa una terapia génica nunca usada antes en vacunas»; que «la FDA no ha autorizado este producto como vacuna, sino como medicamento para uso de emergencia»; que «no contiene antígenos que puedan inducir inmunidad específica y activa ni microorganismos o productos derivados, sino que se trata de ARNm sintético»; o que los estudios mencionados en el documento de los fabricantes «se han realizado con personas sanas y no hay experiencia suficiente en personas con enfermedades crónicas y pluripatología, como son un alto porcentaje de los usuarios de los centros de día».

Por todas estas razones, en el escrito se deduce que «los efectos secundarios a medio-largo plazo son desconocidos» ya que «no se han podido investigar aún», y que los efectos «graves a corto plazo ascienden al 4,6%». Concluye la comunicación subrayando que la «conclusión» que se redacta en el propio documento de Pfizer-Biontech es que «es razonable creer que el producto puede ser eficaz». Tras exponer estos argumentos, la circular explica que «a la hora de tomar una decisión de este tipo, hay que tener siempre en cuenta la relación riesgo-beneficio», y «en este caso no está demostrado que los beneficios que ofrece el medicamento superen lo riesgos».