VOX exige el cierre de la Oficina de Okupación de Bilbao

BILBAO

VOX Vizcaya exige el cierre inmediato de la oficina de okupación de Bilbao, “una oficina creada para la promoción de un gravísimo delito que está causando enormes daños a los propietarios de viviendas en y fuera de Vizcaya”, en palabras de Niko Gutiérrez, presidente de VOX en la provincia.

“Es un auténtico despropósito, una oficina que promueve un delito y que lo hace con absoluta impunidad. Su página web es una aberración, con instrucciones para la okupación ilegal, con asesoramiento legal para delincuentes, con consejos par eludir la acción de la justicia y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado”.

A juicio de Niko Gutiérrez, “una sociedad como la vizcaína, la vasca o la española no puede hacer la vista gorda ante la actividad de una suerte de escuela de ladrones, con su máster en allanamiento de morada y su postgrado en maximizar las molestias para propietarios y vecindario”, sin olvidar que en su página web incluye un mapa de la okupación en el País Vasco, “lo que debería ser una guía de actuación para la Ertzaintza y las policías locales”.

VOX Vizcaya lamenta la desidia de las autoridades que, animadas por partidos que abiertamente abogan por la okupación y defienden los intereses de los okupas en detrimento de los de los legítimos propietarios de viviendas, miran hacia otro lado y permiten el funcionamiento de oficinas como la de Bilbao, manifiestamente ilegal y perseguible por la justicia

DENUNCIA A DESOKUPA

La Oficina de Okupación de Bilbao interpuso dos denuncias en el juzgado de guardia de Durango en relación al desalojo efectuado por la empresa Desokupa el pasado 15 de abril en Abadiño.

Arguye que el desalojo «se produjo con violencia (llegando incluso a a tirar la puerta a mazazos)» y que Desokupa se valió de «amenazas y coacción» para echar a las dos personas que vivían en el edificio, además de provocar la posterior carga policial contra las personas que se congregaron «de forma pacífica y sin incidentes» para protestar contra la acción de los ultras.

Así, la Oficina ha denunciado a Desokupa por los presuntos delitos de allanamiento de morada, amenazas y coacciones; y al propietario que los contrató, por allanamiento de morada, coacciones y realización arbitraria del propio derecho.

Ha aclarado, además, que el edificio sigue ocupado a día de hoy, ya que los inquilinos volvieron a entrar días después de que la empresa de Daniel Esteve los desalojara.

«Por todo esto, parece evidente que contratar este tipo de empresas, que actúan al margen de la legalidad, solo llevará a que sean aquellos propietarios que decidan saltarse las vías legales establecidas para tal fin, quienes tengan que enfrentarse y asumir las consecuencias judiciales, habiendo además pagado una importante cantidad de dinero para obtener ningún resultado», ha agregado la Oficina de Okupación de Bilbo.